Punta Arenas, 28 julio de 2009
Carbón-Free

Por:
Alfredo Soto Ortega

Grandes sorpresas me he llevado en mi reciente gira académica en el estado de Río Grande Do Sul, Brasil principalmente en ciudades como Porto Alegre, Canoas, Tramandaí, Arroyo do Sal y otros en cuyos lugares me permití desarrollar una serie de actividades vinculadas al área que me ha proporcionado las máximas satisfacciones profesionales como son las actividades educativas y pedagógicas en contacto con la naturaleza. El destino me ha puesto en frente de un pueblo interesado en una constante participación de búsqueda del conocimiento y del desarrollo constante de éticas y filosofías del cuidado del medio ambiente. Brasil un mundo aparte de la biodiversidad, cuyas estadísticas establecen que de cinco especies animales que habitan en el mundo, tres de ellas se encuentran en esta gigante nación sudamericana. En una de mis intervenciones de capacitación participaron parte del staff de una institución reconocida como la “Maior Fazenda Pedagógica do Brasil” y la Primera que difunde un Programa Socio ambiental denominado “Carbón-Free”. En esta oportunidad y sin obstáculos se establecen los contactos pertinentes y desde esta misma Facenda (Estancia) se solicita mi participación en dicho lugar para capacitar al personal permanente incluido los dueños de la denominada “Quinta da Estancia Grande”. Recepcionado cordialmente por los esposos e hijos Goelzer, hacemos un recorrido por la Facenda quedando altamente impresionado por un trabajo familiar que inicialmente convertido en un sueño se plasma en una infraestructura en que durante todo el año reciben a niños, jóvenes y también adultos para atenderlos en sus necesidades de Educación, Ecología y Lazer (ocio y tiempo libre) alcanzando una cifra de visitantes de 70 mil personas al año. En el rigor de la capacitación, la mayor sorpresa es estar haciendo un recorrido educativo mientras macacos Bujius (monos) ágilmente consiguen acercarse a nuestro grupo y teniendo un contacto directo que obliga a detenerse, observar y sentir permanentemente que aquel territorio no nos pertenece.
Finalmente cumpliendo con todos los requerimientos del curso de capacitación “No Deje Rastro” me hice merecedor de un reconocimiento por parte de quienes lideran el proyecto “Carbón-Free” otorgándome una certificación por estar trabajando en Brasil con eventos educativos, pedagógicos y libres de emisión de carbono. Con grata sorpresa recibo tal distinción a la que voy descubriendo que se trata nada menos que de un reconocimiento a todo un proceso basado por las normas internacionales definidas en el protocolo de Kyoto, obedeciendo al Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC-ONU) y la Guidelines for National Greenhouse Gas Inventories (2006). Creo que el esfuerzo de muchos años ha sido altamente compensado con tal distinción por contribuir al combate de las alteraciones climáticas que ya afectan nuestro planeta, otorgando servicios sociales y ambientalmente responsables de alta calidad y libre de emisión de carbono.